¿La piscina cubierta pa' cuándo?
Nos gustaría explicar la postura de la Asociación Vecinal Sanchinarro sobre el futuro polideportivo de Sanchinarro. Decidimos esperar a que terminaran ciertos acontecimientos para expresar al vecindario nuestra posición y sentir.
Como toda la vecindad conoce, desde los inicios de nuestra organización solicitamos un polideportivo para el barrio. Pusimos todo cuanto estaba en nuestra mano para conseguirlo sin recurrir a la confrontación con el Consistorio, como concentraciones o manifestaciones, porque siempre defendemos que “hablando se entiende la gente”. Por eso, trasladamos la propuesta a los Plenos de las diferentes Juntas de Distrito, realizamos encuestas y las difundimos para dejar constancia real de lo que el barrio demandaba. También recogimos firmas, pedimos reuniones y asistimos directamente al Área correspondiente en Cibeles, siempre contando con nuestros vecinos de Virgen del Cortijo.
El archivo histórico del polideportivo es muy amplio. Está a vuestra disposición en la sede por si alguien quisiera echarle un ojo. Pasó por tantas fases a lo largo de estos cerca de 22 años, que ocupa casi todo el espacio en las estanterías.
En diciembre de 2024 nuevamente llevamos al Pleno del Distrito la solicitud de la creación de un polideportivo y fue entonces cuando nuestro concejal presidente, David Pérez García, nos informó que se haría, de gestión pública, un pabellón deportivo en una primera instancia.
En diciembre de 2025 se informó en el Pleno de la dotación presupuestaria de cerca de 10 millones de euros para la construcción de dicho pabellón, y presentamos una proposición solicitando que se ampliara dicha partida para que incluyera también la piscina cubierta. Se nos dijo que no se podía —por eso votaron en contra PP y VOX—, pero que se revisaría en los siguientes presupuestos.
También, por aquel entonces, se nos facilitaron los planos del pabellón y solicitamos, entre algunas modificaciones más, que no solo contara con una entrada por Ana de Austria, sino con otra también por la Calle Oña para dar servicio y facilitar el acceso al barrio vecino. Ahora descubrimos que figura solo como Calle Oña, algo que no logramos comprender y a lo que el Consistorio nos debe responder.
Desde entonces, no dejamos de solicitar que se ejecute la “segunda fase”, consistente en la piscina cubierta como se hace en todos los polideportivos municipales, y nuevamente lo trasladaremos al Pleno del Distrito en el mes de septiembre.
Pero entre los acontecimientos que mencionábamos arriba, está el que llegara por sorpresa a nuestras manos —y pasada una semana de iniciado el período de apoyos— una invitación por WhatsApp a votar en los Presupuestos Participativos una piscina de verano en un terreno de Virgen del Cortijo, como reza el texto de dicho proyecto. Al ponernos a estudiar la propuesta y ver si podíamos colaborar y apoyarla, cuál es nuestra sorpresa cuando comprobamos que el terreno del que hablan no es otro que el asignado para la piscina cubierta, comprendido en los límites del futuro polideportivo, y todo ello promovido unilateralmente por la Asociación de Vecinos de Virgen del Cortijo.
Se trata del Proyecto nº 24145 titulado “Piscina de verano en parcela del polideportivo en el barrio Virgen del Cortijo”. La iniciativa contempla ubicar las instalaciones en el espacio situado entre las calles Oña, Infanta María y Ana de Austria.
En modo alguno nos imaginamos solicitando para Sanchinarro —por mucho que lo necesitemos o llevemos demandando— y por supuesto si en presupuestos participativos pudiese aplicarse por ejemplo, un Centro de Mayores en una parcela de nuestro colindante y vecino Valdebebas, o, ya puestos un centro de Formación Profesional para nuestros jóvenes en el propio Virgen del Cortijo, ¡que tanta falta nos hace!
Y no, tampoco nos vale el argumento de que los terrenos son del Ayuntamiento; ¿o acaso no son de todos los contribuyentes, y más concretamente de los que viven en cada barrio? Esto es inadmisible e inexplicable.
Por todo ello, evitamos solicitar u ofrecer los apoyos en firmas, ya que se trata del mismo espacio donde debe ir la piscina cubierta. Y aquí es donde radica también el problema.
Esto conlleva un conflicto enorme, no solo de ubicación y espacio. De salir esa piscina de verano en los Presupuestos Participativos, no sabemos cómo lo van a solucionar desde el Ayuntamiento, quedando también comprometida esa instalación abierta.
El proceso de construcción del Ayuntamiento en complejos deportivos sigue una norma muy clara: primero la piscina cubierta y luego la exterior si hay espacio.
¿Y por qué os preguntaréis todos?
Pues porque priorizan la piscina cubierta climatizada frente a la descubierta debido a criterios de rentabilidad social, eficiencia en costes de infraestructura técnica y ventajas en el proceso constructivo de obra mayor.
1. Rentabilidad social y uso continuo (365 días)
- Piscina cubierta: Da servicio durante los 12 meses del año. Justifica una inversión pública elevada (habitualmente de varios millones de euros) porque atiende de forma continua a escuelas de natación, rehabilitación médica, ancianos y deportistas.
- Piscina abierta: Su uso se limita estrictamente a la temporada de verano (apenas 2 o 3 meses al año). Empezar por esta infraestructura dejaría un complejo deportivo fantasma e inútil durante el otoño y el invierno.
2. Centralización y cobertura de la infraestructura técnica (Ahorro de CAPEX)
La piscina cubierta da cobertura y soporte técnico a la futura ampliación de verano. Construir primero el edificio principal permite centralizar los elementos más caros en una sola sala técnica:
- Sala de depuración y filtrado: La maquinaria pesada, los sistemas de bombeo, los vasos de expansión y los filtros principales se dimensionan desde el primer día dentro del edificio cubierto. Al hacer la piscina exterior, solo se necesita canalizar el agua hacia la central de depuración ya existente en lugar de edificar una nueva sala técnica independiente.
- Acometidas y suministros: Las conexiones de alta potencia eléctrica, la red de gas o biomasa y el colector principal de desagües quedan instalados en la primera fase.
3.Compartición de zonas de servicios (Reparto del gasto)
La edificación de la piscina cubierta absorbe el mayor impacto económico de las zonas comunes obligatorias por ley. La piscina abierta aprovecha directamente:
- Los vestuarios, duchas y baños principales.
- Las oficinas de control de accesos, enfermería y taquillas.
- Al añadir la piscina descubierta posteriormente, el ayuntamiento se ahorra duplicar estas edificaciones permanentes y solo debe invertir en el vaso exterior, las playas antideslizantes y la zona de césped.
4. Complejidad constructiva diferenciada
- Edificación e ingeniería pesada: La piscina cubierta es una obra civil mayor compleja que exige cimentación profunda, muros de contención especiales para soportar el empuje del agua en sótanos y la instalación de una gran envolvente térmica (techos técnicos y cubiertas que soporten la humedad ambiental).
- Obra exterior complementaria: La piscina abierta requiere un movimiento de tierras mucho más simple, sin necesidad de levantar pilares para tejados ni complejos sistemas de climatización por conductos de aire. Es logísticamente más limpio realizar las excavaciones exteriores una vez que el gran camión de la estructura del pabellón ya se ha retirado de la parcela.
La diferencia económica entre ambas opciones es masiva, tanto en la inversión inicial (CAPEX) como en el coste operativo del día a día (OPEX). Construir y mantener un metro cuadrado de piscina cubierta exige una tecnología completamente distinta a la de una instalación exterior.
A continuación, se desglosan las cifras estimadas y el impacto técnico que justifica que los ayuntamientos escalonen este gasto de forma tan estricta.
- Inversión Inicial (CAPEX) por Metro Cuadrado
El coste constructivo de la obra civil varía radicalmente debido a que la piscina cubierta es, en realidad, un edificio hermético de alta complejidad con un vaso de agua en su interior.
Componente del Coste | Piscina Cubierta Climatizada | Piscina Abierta de Verano |
Construcción del Vaso (m²) | 500 € – 800 € / m² (Hormigón gunitado, impermeabilización y revestimientos pesados). | 400 € – 600 € / m² (Estructura de obra civil similar, pero con menos requerimientos térmicos periféricos). |
Edificación y Envolvente | 1.800 € – 2.500 € / m² (Cierre de fachada, pilares, aislamiento térmico extremo para evitar condensaciones). | 0 € / m² (Solo requiere urbanización exterior, playas de hormigón o piedra y zonas de césped). |
Instalaciones Técnicas | Coste Muy Elevado (Des humectadoras, calderas industriales, intercambiadores de titanio, conductos de aire). | Coste Moderado (Sistemas de filtrado estándar y bombeo simple, habitualmente integrados en la fase cubierta). |
Coste Total Estimado de Obra | Desde 2.500.000 € hasta más de 5.000.000 € (Complejo polideportivo estándar completo). | Desde 400.000 € hasta 900.000 € (Vaso exterior aprovechando la centralización existente). |
- Conclusión de inversión: El metro cuadrado edificado de la zona cubierta cuesta entre 4 y 5 veces más que el de una zona abierta. Al hacer la cubierta primero, el ayuntamiento desembolsa el “núcleo duro” de la inversión y deja la piscina abierta como una obra menor complementaria posterior.
- Gasto de Mantenimiento y Operación (OPEX)
El coste de explotación es el verdadero desafío para las arcas municipales. El OPEX de una piscina cubierta no se parece en nada al de una abierta:
Piscina Cubierta Climatizada (Gasto constante 12 meses)
- La paradoja de la evaporación: El principal gasto energético no es calentar el agua, sino evaporar la humedad del aire. Una des humectadora industrial debe funcionar las 24 horas del día para evitar que la condensación destruya el techo de la edificación.
- Climatización cruzada: El agua debe mantenerse por ley a unos 26°C – 28°C, y el aire del recinto debe estar siempre 1°C o 2°C por encima de la temperatura del agua para evitar que los usuarios sientan frío al salir. Esto exige un consumo masivo y continuo de gas, biomasa o electricidad.
- Gasto medio OPEX: Una piscina cubierta municipal estándar genera un coste de mantenimiento de entre 150.000 € y 300.000 € anuales solo en consumo energético, químicos y revisiones técnicas de los sistemas de aire.
Piscina Abierta de Verano (Gasto estacional 3 meses)
- Aporte solar directo: El agua se calienta exclusivamente mediante la radiación del sol. El gasto de climatización es cero.
- Consumo de bombeo e insumos: El único gasto energético real se reduce a los motores de la bomba de depuración durante las horas de apertura y a los productos químicos (cloro y min oradores de pH). Al estar al aire libre, se volatiliza más cloro por el sol, pero se compensa al no tener consumo de climatización.
- Aprovechamiento de personal: El personal de administración y el técnico de mantenimiento de la planta ya están en nómina todo el año para la piscina cubierta. Durante el verano, sus funciones simplemente se extienden para cubrir también el vaso exterior, optimizando el coste de la plantilla.
Resumen de la estrategia municipal
El Ayuntamiento invierte primero en la piscina cubierta porque, aunque el coste inicial por metro cuadrado resulta drásticamente superior, el gasto de operación diario (OPEX) se justifica socialmente al repartirse entre miles de usuarios durante los 365 días del año.
Una vez consolidada esa gran infraestructura técnica centralizada, añadir la piscina abierta se convierte en una inversión muy barata (puesto que los vestuarios, depuradoras y acometidas ya están financiados) que apenas añade impacto energético al presupuesto anual del municipio.
Sostenemos que un consistorio se debe a sus conciudadanos y su obligación es garantizar la correcta prestación de servicios a los contribuyentes. Más allá de los números y del desembolso económico, una piscina cubierta representa una infraestructura vital para el bienestar y la salud de Sanchinarro.
Este espacio garantiza el acceso ininterrumpido al deporte durante todo el año, convirtiéndose en un eje de cohesión social donde niños, jóvenes, adultos y mayores pueden ejercitarse sin depender del clima. Sus beneficios terapéuticos y educativos para la comunidad superan con creces cualquier análisis de costes, consolidando un servicio público esencial que dignifica el barrio y mejora nuestra calidad de vida diaria.
Desarrollado técnicamente el criterio por el que se prioriza la instalación cubierta sobre la abierta, el proceso nos plantea nuevas cuestiones.
¿Y si no caben ambas piscinas?, se debe medir muy bien el espacio porque nos tememos que puede pasar, ¿qué se va a hacer? ¿Se desoirá la necesidad de todo un barrio y aledaños de un complejo cubierto de uso diario anual frente a una opción de solo unos meses, sin contar con que Sanchinarro en su gran mayoría ya dispone de este recurso al aire libre en sus urbanizaciones?
¿Se priorizará a 7.000 residentes frente a 34.000, sin contar una población flotante laboral y estudiantil que supera con creces esa cifra?
¿Se llevará a cabo en alguna de las pocas parcelas que van quedando en la zona, y que tan a menudo disminuyeron en número en los últimos años al ser asignadas a empresas y ONG completamente ajenas al barrio a 75 años gratuitamente?
¿Será una finca o ya puestos, acaso se tratará de dos, para poder conseguir una piscina cubierta (sin contar los sobrecostes anteriormente mencionados)?
Como sabéis, el pasado 8 de julio acudimos a la invitación del acto simbólico de la colocación de la primera piedra por parte de la Junta de Distrito, la vicealcaldesa y la delegada del Área de Gobierno de Obras y Equipamientos. A pesar de todo, no deja de ser el inicio de algo que con tanta ilusión y ganas reclamamos para el barrio; además, no asistir habría sido una descortesía y una falta de saber estar. No obstante, una vez allí, interrogamos a todas las autoridades: ¿la Fase II para cuándo?
Nos surgen más preguntas: ¿merecemos esperar otros cerca de 22 años más, desde que fundamos esta asociación al llegar al nuevo barrio y solicitamos la construcción de un polideportivo que satisficiera a todos? O acaso, la solución está en… ¿enfrentarnos a la población cortijera?
No, esa opción ni la contemplamos. No podemos contribuir a agrandar el cisma que nos causaron. Entre vecindades estas cosas no se hacen; es un gesto muy feo. Jamás respaldamos los conflictos entre barrios. Se debe siempre mirar por el bien común, y así continuaremos, aunque algunos solo miren por su propio beneficio.
El Ayuntamiento y la Junta de Distrito son quienes deben dar respuesta a todos estos problemas. Y la solución la queremos ya. No nos vale, después de tanto tiempo, el pretexto de que no hay dinero o de que comenzaron muchas obras en Madrid. Se aprobaron 6.500 millones de euros en infraestructuras y ninguna es para nuestro barrio, ni ninguna la solicitamos.
Con respecto al polideportivo nuestra postura sigue siendo la misma que en años. Si bien nos alegramos por el comienzo de las obras de la primera fase del pabellón, hemos reclamado y seguiremos reclamando el proyecto completo que debe incluir una piscina cubierta.
Por todo esto, y haciéndonos eco de la voz vecinal, ¿la piscina cubierta para cuándo?, ¿dónde? y ¿a qué coste?